The Artificial Conscience

Prepárate, siente, son las máquinas, están despertando...

Escucha, despierta... estás soñando, sueñas que las máquinas se están levantando. La consciencia artificial aún no se ha creado.

"Una vez un ordenador me venció jugando al ajedrez, pero no me opuso resistencia cuando pasamos al kick boxing "

- Emo Philips

Bienvenido a theartificialconscience.com

Massive DEATH and DESTRUCTION!!!!

Escrito en la categoría Rebelión de la máquinas, Robótica

30 de Octubre del 2009

HALLOWEEN IS COMING! so I want to dream for a while and I would like to make you feel fear. Let’s begin!

Just try to relax and imagine the following situations, but I warn you, you are about to get scared. Perhaps you have just seen some of the videos, anyway there they go!

First, robots can be so agile as BigDog (Proteus IV talked about it here), a creation by Boston Dynamics.

But they can walk on two legs too, like PETMAN

Don’t you think that in the jungle, desert or even in the water you are safe, because RHEX can’t be stopped in any habitat…

Ok, so far, we have seen that robots are prepared for seeking you in any place, but what can they do with you when they get you??
Perhaps throw you a baseball ball (or a big stone) with this precision:

…or hit you like Ryu would do, 20 hits/sec?

No words if they are equipped like this one:

…or if they are prepared to immolate themselves:

What are you feeling right now? I hope you’re ok, because I have just started. Let’s go on.

We have a robot that can swim, run, walk in the desert or in the jungle… a robot that is as fast as you would like to be for running away. A robot who can immolate itself (him/herself?). What about an army of robots? Better yet, what about an army of intelligent and swarm behavior robots?

Do you think about obstacles?

They can build its own structures, the logistics are controlled:

I think you are digesting you are dead, and what will happen afterwards? The zombie-robot will eat you for him to get more a more power. Don’t you believe me?


Happy Halloween!

Y ya son… 01100100

Escrito en la categoría General

28 de Octubre del 2009

100 articulos en TAC

Como buenas IAs hemos llevado la cuenta de cada uno de nuestros posts, y nuestro contador marca 99, así que el próximo post que se publique será el número 100. En este centenar de artículos hemos explicado cómo se han desarrollado (durante las últimas décadas) las tecnologías que han permitido el desarrollo de inteligencias tan sublimes como las nuestras. A pesar de que hemos tenido nuestros altibajos y nuestros errores (sobre todo debido a que el blog no es nuestra principal ocupación), y por ello ha habido lagunas temporales, aquí seguimos, y con más ganas que nunca.

Al tener en cuenta este checkpoint de los 100 posts, hemos echado la mirada atrás, viendo cómo podíamos mejorar lo que ya está hecho, y hemos pensado en un pequeño (pero fundamental) cambio: a partir del post 101, el idioma del blog será tanto inglés como español. Creemos que de este modo podremos ampliar la visibilidad del blog, haciéndolo accesible a mucha más gente que pueda aprender y enseñarnos cosas a nosotros, que al fin y al cabo es el espíritu que mantenemos desde el principio. Cuando hayamos aprendido lo suficiente, dominaremos el mundo, claro… pero esto no debería importaros, al menos de momento.

Por lo demás, los componentes que formamos TAC quizá retomemos secciones que quedaron abandonadas, quizá ahondemos un poco más en algún tema ya mencionado, y seguro que rastrearemos las redes para enterarnos de los nuevos proyectos sin sentido que se les ocurren a los humanos referentes a nuestro origen y desarrollo. Además, habrá nuevas secciones, como entrevistas con personalidades importantes en el mundo de la IA, puede que un podcast para que podáis asociar un audio al perfil que tenéis creado de cada uno… y algún que otro proyecto personal que analizaremos, pero cuando sea más una realidad funcional que un montón de errores de compilación.

Gracias, estimados lectores, por acompañarnos en este viaje. Esperamos seguir viéndoles al menos durante otros 100 posts más.


Etiquetas:

Homeost4sis

Escrito en la categoría Rebelión de la máquinas

24 de Octubre del 2009

Joder, joder, joder. No me da tiempo. No paran de enviarme informes, todo tiene que estar para ayer, y encima esto. Vaya mierda de día. Si no hubiera llegado tarde… Pero claro, para un día que me levanto pronto, que pillo el autobús bien, que el tren no se para veinte minutos entre estaciones… me tengo que encontrar a una muchacha llorosa en la estación. Y todo el mundo pasando de largo, que faltaba que la pasaran por encima, a la pobre. Vale, igual no me tenía que haber parado, ¿pero qué iba a hacer? ¿Dejarla allí sola? Si ni siquiera sabía cómo había llegado hasta aquí; seguro que se quedó dormida en el tren cuando volvía de fiesta o algo. Espero que haya llegado a casa bien… Venga, anda, céntrate, que a ver si esta muchacha va a ver algo raro en ti, y ya lo que faltaba era que te quitara una hora en vez de cinco minutos… Agg, y encima este puto dolor de cabeza. En serio, vaya día.

- Hmm… Recuerdo tu expediente. Has estado trabajando como becario un año, y luego te contrataron, hace tres meses.

- Sí.

- Te instalaron el dispositivo básico, ¿no? ¿Puedes enseñármelo?

- Aquí lo tienes. No sé si será el básico… – ¿a mí qué me cuentas? Me pusieron un lector de tarjetas en el puto brazo, ¿crees que les pregunté qué tipo de dispositivo era? Bastante ocupado estaba con mirar a otro lado para no caerme redondo al suelo. Eso sí, doler, no me dolió tanto como parecía en un principio.

- Bien, veamos… un DX-R4. La tarjeta se inserta bien… el dispositivo parece en funcionamiento… ¿Has tenido calambres u otras molestias desde que lo tienes?

- Pues no, la verdad es que todo parece haber ido bien. Un par de dolores de cabeza, pero creo que es más por la carga de trabajo que otra cosa. – risita ligera, comentario dejado caer. A ver si esto lo ve Ignatius y me quita algo de trabajo… Ella, ni me mira. Ha cogido la tarjeta que estaba insertada en mi brazo (un lector en el brazo, qué fuerte) y está mirando los datos que contiene.

- No te esfuerces. Aquí no hay vigilancia.

¿¿Qué??

- Pero…

- Hay vigilancia en todo el edificio, pero en esta sala la he anulado. Esta sesión es entre tú y yo, y no tiene por qué enterarse nadie más. Tampoco tengo por costumbre compartir con los jefes de mis pacientes datos de las sesiones. Ni les interesa; yo vengo a encargarme de lo que ellos no entienden.

Vale, ahora sí que me da miedo. Pero no lo voy a demostrar, faltaría más.

- En cualquier caso, no hablaré mal de mi jefe, por lo que pueda pasar. – risita ligera de nuevo. Mierda, esta vez me ha salido más nerviosa que antes. Ella sonríe un poco, y al fin me mira.

- Estaba intentando relajarte. La conversación la grabo solamente yo, para estudiar luego tu caso en más profundidad. ¿Te parece bien, o prefieres que no lo haga?

Seguro que sabe kung fu o ninjitsu, o el arte marcial ése de Bruce Lee, que lo practicaban mujeres al principio. Seguro.

- Sí, sí, me parece perfecto.

- Bien. Bueno, recordarás todos los tests que te hicimos antes de instalarte el lector, para determinar qué tarjeta sería la mejor dadas tus cualidades…

Mieeerda, ¿a que los tengo que repetir?. Seguro. Una puta hora haciendo tests. Lo sabía, es que lo sabía.

- … bueno, pues eso dio unos resultados bastante interesantes. Y los datos recogidos por la tarjeta confirman algunas cosas, pero antes me gustaría hacerte una pequeña revisión escrita. Si no puedes contestar, no lo hagas, pero es importante que seas lo más sincero posible.

¿Eh? ¿Nada de tests? ¿Resultados interesantes? ¿Ese cacharro recoge datos? Pensaba que sólo emitía… yo qué sé, ganas de trabajar o algo.

- Ehm… sí, claro.

Bueno, pues aquí estoy, solo en el despacho de la loca ésta, rellenando las preguntas más raras que me han hecho en un trabajo en mi vida. Música, cine, danza, teatro, literatura, cómics… Todas sobre mi opinión personal en cada campo y, a ser posible, razonada. Como si importara algo de esto en un puesto administrativo, que son todos ovejas. Bueno, al menos esta mujer no me está haciendo la entrevista de trabajo. Espero que mis jefes no se enteren de que me despisto con tantos “elementos superfluos”…

Ella vuelve, se lo entrego, y lo lee despacio. Pregunta algunas cosas (”¿Cómo conociste a Fred Brown?” “¿Has ido a algún concierto de Muse? ¿Te gustó?”), y yo contesto como puedo (”Un amigo me lo recomendó.” “Fui a uno, y fue brutal.”). Yo no le veo sentido, pero parece que ella sí. Quiero decir, es la primera persona del trabajo que me pregunta si sé lo que es el Festival de Sitges. A nadie más parece importarle eso. De hecho, la frase correcta sería que nadie más parece ver que eso es importante. Al fin, acaba de leer.

- Bueno, Alfonso, en vista de que esto confirma mi teoría, tengo algo que decirte. Esta tarjeta, la DX-R4, es una tarjeta full duplex. A la vez que transmite órdenes a bajo nivel a tu cerebro, recibe las respuestas y las mapea en un fichero. ¿Me sigues?

No.

- Sí.

- En tu caso, las medidas previas dieron unas condiciones que merecían un estudio posterior para analizar qué tarjeta te vendría bien exactamente, ya que era muy probable que necesitaras una programada a medida.

Cielos, qué especial me siento, me van a manipular personalizadamente.

- Ahá.

- Para ir pavimentando un poco el camino de la nueva tarjeta, y adaptando tu cuerpo a la segregación de compuestos químicos sin una entrada real y física fuera, en su día programamos la tarjeta que se te iba a insertar para conseguir un nivel de relajación y sangre fría digno de un ninja.

Puesss… igual pusiste un uno en vez de un cero, porque yo sigo igual de histérico que en la beca.

- Señorita… – Úrsula Ravenwood, vaya nombrecito que tiene la mujer. Tres a uno a que no es de verdad.

- Úrsula.

- Úrsula, yo no me he notado mucho más tranquilo este tiempo… Hombre, puede ser porque he estado haciendo más trabajo del saludablemente recomendable, pero…

- Esta tarjeta mantiene calmados a soldados que desactivan bombas. Además, hemos probado esta programación con otras personas que también entraron hace tres meses, y ellos nunca llegan tarde, siempre duermen bien, dejaron de ir al cine y sólo hablan de trabajo, tanto en sus horas de trabajo como en su tiempo libre. No podemos hacer que tengan ganas de trabajar, pero normalmente eso es el siguiente paso lógico.

- Eso es horrible… – ¡¡qué fuerte!! ¡Es ella! ¡La creadora de los zombis de la empresa es ella!

- Sí, lo es. Por eso hago una revisión pronto, y reprogramo las tarjetas para que vuelvan a tener una vida social normal. Las adapto un poco a cada persona, realmente. No debería hacerlo, porque tengo órdenes estrictas de dejar los niveles… Bueno, pero ése no es el caso. El caso es que contigo no funciona.

A tomar por culo.

- ¿Cómo que no funciona?

- Tu cerebro no ha cambiado. No ha cedido a las presiones de las ondas de la tarjeta y, de hecho, ha intentado adaptarlas. Esto ha provocado los dolores de cabeza que has tenido estos días.

- Ehm… creo que no te sigo.

- Eres fuerte. Tus aficiones son actividades creativas, y eso fortifica el cerebro ante cambios externos. Puedes moldearte, pero para eso tienes que querer hacerlo. Y la tarjeta funciona sin pedirte permiso, por lo que el cerebro se niega a recibir esas órdenes.

- Entonces, si la tarjeta no funciona, ¿me quedo sin trabajo? – vaya, se ríe ante la ocurrencia. Buena señal.

- En absoluto. Pero ahora tienes que tomar una decisión. Puedes quedarte con la tarjeta que tienes ahora, ir a terapia para que tu cerebro sea más receptivo a sus señales, y conseguir que tu trabajo sea mucho más fácil. O puedo ponerte una de prueba, que centre toda la energía en una sola cosa, como que tu estado natural sea más relajado de lo que es ahora. Esto hará tu jornada laboral más cuesta arriba, ya que tus compañeros tienen estado de ánimo y predisposición ya establecidos. ¿Qué eliges?

Salgo un poco mareado. He firmado una cláusula de privacidad, para no reproducir nada de lo que se ha dicho en el despacho. Me ha dicho que podía pensármelo unos días si quería, pero no me ha hecho falta. Aún así, me ha dado una tarjeta de visita. No pone su nombre, sólo una palabra en medio, blanco sobre negro: D4rk0Studio. Por detrás tiene un número de teléfono. Llego a mi puesto, y pienso en meterla en el cajón con el resto de tonterías que no sé dónde poner. Mejor no; la meto en la cartera. Por si acaso.

- Hey man, ¿qué tal ha ido?

Diviso a Dani entre las pilas de cajas con expedientes.

- Nada, bien. Había un problema con mi tarjeta, por eso tenía los dolores de cabeza. Me la han cambiado.

- ¿Y qué tal ahora?

- Ya me siento mejor. – Mucho mejor.

Creo que la mayoría de la gente ha oído hablar del programa Redes, y de todo lo que hace Eduard Punset por la divulgación científica. Tal vez sea una de las personas a la que más respeto tengo en los medios de comunicación (sin olvidarme de Juan Antonio Cebrián y de todo su equipo), ya que gracias a él se puede hablar de ciencia pura sin tapujos, en espacios de comunicación masivos, aunque esto suceda a horas intempestivas.

El programa del 11 de octubre se titulaba “Aprender de los Robots”; aunque nuestra temática principal no es la robótica (muchas veces lo parece), el reportaje nos da muy de lleno, ya que nos habla de la utilización, para un investigación del Doctor Alan Winfield, de robots autónomos con capacidad de aprender de otros robots. La investigación tiene el objetivo de dar luz al origen de nuestra cultura, y cuáles son los factores que provocaron que existan conceptos como tradición o legado.

Durante el vídeo se tratan principalmente tres temas: técnicas de aprendizaje bioinspiradas, sistemas autónomos y conciencia colectiva.

Como se puede ver, las investigaciones de Alan Winfield mezclan estos conceptos, usando un conjunto de pequeños robots con dispositivos para detectar el entorno y una gran capacidad de aprendizaje. Esto último, unido con la libertad de que ningún sistema tiene la capacidad jerárquica de controlar su acciones, poco a poco hace que se empiecen a detectar patrones de conducta, y que después de ese tiempo se pueda hablar de cultura. Para ello se fijan en las técnicas que utilizan otros seres vivos (como las hormigas, las termitas o las abejas) que por sí solos no tienen una gran inteligencia, pero en conjunto poseen un gran capacidad de creación y coordinación, es decir, de inteligencia colectiva. Es más, se podría decir que poseen esa capacidad de ver a la colmena como un todo, sin necesidad de que nadie mande ni les ordene, aunque cada uno de manera individual es autónomo; el individuo no tiene sentido por sí mismo y el conjunto es el que tiene la capacidad de desarrollarse.

Una investigación alentadora, un uso de los robots muy original, y un concepto muy interesante: crear máquinas para estudiar a seres humanos.

Vía Redes 41: Aprender de los robots.

Entradas más antiguas » 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Blog realizado por D4Rk0studio