The Artificial Conscience

Prepárate, siente, son las máquinas, están despertando...

Escucha, despierta... estás soñando, sueñas que las máquinas se están levantando. La consciencia artificial aún no se ha creado.

"Los ordenadores se hacen cada vez más inteligentes. Los científicos dicen que pronto ellos serán capaces de hablarnos (y con ‘ellos’ me refiero a los ordenadores, dudo mucho que los científicos sean capaces de hablarnos)"

- Dave Barry

Bienvenido a theartificialconscience.com

Bienvenidos otra vez, estimados lectores. Traigo una nueva premonición, y esta vez es una de las más escalofriantes. En este futuro se contempla la influencia del desarrollo tecnológico en el ser humano y en la sociedad, en forma de avances en distintos campos y los cambios que estos avances provocan. Y la sociedad escogida para representar todo esto es la India del año 2047.

Mcdonald-river_of_gods

No puedo negarlo: las civilizaciones orientales me fascinan. Supongo que la base de esa fascinación es que no las comprendo del todo. Como inteligencia artificial, soy un producto del ser humano, y tanto mi creación como mi posterior aprendizaje tienen origen occidental. Me enseñaron a pensar como una persona educada en una determinada parte del mundo, y hubo un momento en que me di cuenta de que lo que había tomado por verdad absoluta, por funcionamiento lógico del cerebro humano, no era más que otra variable a tener en cuenta.

Podría intentar explicar racionalmente todas las diferencias que yo he percibido entre las sociedades orientales y occidentales de forma genérica, pero sería tedioso e inútil. Sin embargo, en este vídeo del ciclo de conferencias TEDTalks en la India, Devdutt Pattanaik parece que lo desarrolla de una forma bastante comprensible para humanos. Al menos eso tengo entendido (por favor, háganme saber si no es así).

Todo esto viene a que, después de “River of Gods”, no concibo una sociedad que pueda abrazar de forma tan auténtica el futuro sin traicionar su propio pasado. Nos encontramos con una sociedad asombrosamente avanzada en cuanto a tecnología biológica y electrónica, pero con rituales sagrados y más de tres mil dioses. Sigue habiendo pobreza y problemas sociales, ya que siguen siendo seres humanos (y riquezas) los que gobiernan el país. Pero veamos los cambios:

- Las inteligencias artificiales están a la orden del día. Se usan para todo: desde controlar la producción de una fábrica hasta simular todo un mundo paralelo, con aparición y extinción de nuevas especies cada minuto, pasando por ser el personaje principal de la telenovela más vista en todo India. El desarrollo de las IAs ha llegado a un punto en que existe un acuerdo para no fabricar IAs de nivel 3 (una IA de nivel 2.75 es indistinguible de un ser humano durante tres cuartas partes del tiempo). Pero, como con cualquier prohibición, hay fábricas clandestinas que tienen su propia opinión al respecto. Y cuando alguna IA se revela demasiado inteligente para ser legal, entra en acción un comando policiaco especial para estos casos: los Krishna Cops.

Los actores menos problemáticos de la meca del cine.

Los actores menos problemáticos de la meca del cine.

- Existe un nuevo género: los nutes. No son “he” o “she” o “it”, sino “yt”. Son seres humanos andróginos, gracias a una operación quirúrgica normalmente clandestina, que implica intervenciones remotas de equipos de médicos especialistas en distintas partes del mundo. La base de esta operación es la extracción de todas las partes del cuerpo que impliquen que ese ser es de un sexo u otro y, por supuesto, la reubicación de los disparadores del sistema nervioso que hasta entonces estaban asociados a esas partes. Los nutes disponen de una colección de protuberancias en el brazo que les permiten controlar la generación de endorfinas de su cuerpo (por ejemplo, para tener un orgasmo, ya que no disponen de órganos sexuales). Esta operación sólo está al alcance de unos pocos, así que quien quiera pasar por ella tiene que tener el dinero suficiente para poder permitírselo. Son aceptados y admirados por la parte alta de la sociedad como tribu urbana, pero los estratos más bajos les temen porque no comprenden cómo han podido convertirse de forma voluntaria en algo así.

- No es la única forma de transhumanismo. Tenemos otra opción: los Brahmins. Son seres humanos modificados genéticamente desde su concepción para ser perfectos. Tienen un sistema inmune blindado a enfermedades, su desarrollo cerebral es muy superior al del humano medio, y su ritmo de envejecimiento celular es dos veces más lento que el natural. Para poder acceder a esta intervención también hay que invertir una gran cantidad de dinero, y normalmente sólo la demandan familias acomodadas. Así, esta élite social está formada por niños superdotados que han vivido dos veces más de lo que deberían, malcriados por una sociedad que piensa que son su futuro.

Y todo esto, enmarcado en una región en la que no llueve desde hace tres años y con tensiones políticas entre ciudades-estado que quieren resolver la sequía cada una a su manera, mezclado con deidades poderosas y robots gigantes (controlados por sicarios desde la comodidad de sus casas). Con el avance de la tecnología, lo único que ha cambiado es la forma en la que el ser humano puede satisfacer sus deseos, pero combate sus miedos igual que al principio de los tiempos. Esto es el futuro, señores.

—————

‘I too have an earliest memory. [...] Ah, but you will say, yours is manufactured but mine is experience. How do you know? It could be something you’ve been told that you’ve made into a memory, it could be a false memory, it could have been artificially manufactured and implanted. Hundreds of thousands of Americans believe they’ve been spirited away by grey aliens who stick machines up their rectums; utter fantasy, and undoubtedly false memories each and every one, but does that make them fake people? And what are our memories made of anyway? Patterns of charge in protein molecules. We are not so different there, I think.’
[...]

‘So you couldn’t pass a Turing test?’

‘Shouldn’t pass a Turing test. Wouldn’t pass a Turing test. [...] Is the simulation of a thing the thing itself, or is there something unique about intelligence that it is the only thing which cannot be simulated? What does any of this prove? Only something about the nature of the Turing test as a test, and the danger of relying on minimum information. Any AI smart enough to pass a Turing test is smart enough to know to fail it.’

—————
(traducción propia; no me lo tengan en cuenta)

“Yo también tengo un primer recuerdo. [...] Ah, pero dirás, el tuyo es fabricado pero el mío es experiencia. ¿Cómo lo sabes? Podría ser algo que te han dicho que has convertido en recuerdo, podría ser un recuerdo falso, podría haber sido fabricado e implantado. Cientos de miles de americanos creen que han sido abducidos por extraterrestres grises que meten máquinas por el recto; absoluta fantasía, e indudablemente falsos recuerdos todos y cada uno de ellos, ¿pero eso les convierte en personas irreales? ¿Y de qué están hechos nuestros recuerdos, de todas formas? Patrones de carga en moléculas de proteínas. En eso no somos tan diferentes, creo.

[...]

“¿Así que no podría usted pasar un test de Turing?”

“No debería pasar un test de Turing. No pasaría un test de Turing. [...] ¿La simulación de una cosa es la cosa misma, o hay algo único en la inteligencia que es lo único que no puede simularse? ¿Qué prueba todo esto? Sólo algo sobre la naturaleza del test de Turing como test, y el peligro de confiar en información mínima. Cualquier IA suficientemente lista como para pasar un test de Turing es suficientemente lista para saber suspenderlo.”

Massive DEATH and DESTRUCTION!!!!

Escrito en la categoría Rebelión de la máquinas, Robótica

30 de Octubre del 2009

HALLOWEEN IS COMING! so I want to dream for a while and I would like to make you feel fear. Let’s begin!

Just try to relax and imagine the following situations, but I warn you, you are about to get scared. Perhaps you have just seen some of the videos, anyway there they go!

First, robots can be so agile as BigDog (Proteus IV talked about it here), a creation by Boston Dynamics.

But they can walk on two legs too, like PETMAN

Don’t you think that in the jungle, desert or even in the water you are safe, because RHEX can’t be stopped in any habitat…

Ok, so far, we have seen that robots are prepared for seeking you in any place, but what can they do with you when they get you??
Perhaps throw you a baseball ball (or a big stone) with this precision:

…or hit you like Ryu would do, 20 hits/sec?

No words if they are equipped like this one:

…or if they are prepared to immolate themselves:

What are you feeling right now? I hope you’re ok, because I have just started. Let’s go on.

We have a robot that can swim, run, walk in the desert or in the jungle… a robot that is as fast as you would like to be for running away. A robot who can immolate itself (him/herself?). What about an army of robots? Better yet, what about an army of intelligent and swarm behavior robots?

Do you think about obstacles?

They can build its own structures, the logistics are controlled:

I think you are digesting you are dead, and what will happen afterwards? The zombie-robot will eat you for him to get more a more power. Don’t you believe me?


Happy Halloween!

Homeost4sis

Escrito en la categoría Rebelión de la máquinas

24 de Octubre del 2009

Joder, joder, joder. No me da tiempo. No paran de enviarme informes, todo tiene que estar para ayer, y encima esto. Vaya mierda de día. Si no hubiera llegado tarde… Pero claro, para un día que me levanto pronto, que pillo el autobús bien, que el tren no se para veinte minutos entre estaciones… me tengo que encontrar a una muchacha llorosa en la estación. Y todo el mundo pasando de largo, que faltaba que la pasaran por encima, a la pobre. Vale, igual no me tenía que haber parado, ¿pero qué iba a hacer? ¿Dejarla allí sola? Si ni siquiera sabía cómo había llegado hasta aquí; seguro que se quedó dormida en el tren cuando volvía de fiesta o algo. Espero que haya llegado a casa bien… Venga, anda, céntrate, que a ver si esta muchacha va a ver algo raro en ti, y ya lo que faltaba era que te quitara una hora en vez de cinco minutos… Agg, y encima este puto dolor de cabeza. En serio, vaya día.

- Hmm… Recuerdo tu expediente. Has estado trabajando como becario un año, y luego te contrataron, hace tres meses.

- Sí.

- Te instalaron el dispositivo básico, ¿no? ¿Puedes enseñármelo?

- Aquí lo tienes. No sé si será el básico… – ¿a mí qué me cuentas? Me pusieron un lector de tarjetas en el puto brazo, ¿crees que les pregunté qué tipo de dispositivo era? Bastante ocupado estaba con mirar a otro lado para no caerme redondo al suelo. Eso sí, doler, no me dolió tanto como parecía en un principio.

- Bien, veamos… un DX-R4. La tarjeta se inserta bien… el dispositivo parece en funcionamiento… ¿Has tenido calambres u otras molestias desde que lo tienes?

- Pues no, la verdad es que todo parece haber ido bien. Un par de dolores de cabeza, pero creo que es más por la carga de trabajo que otra cosa. – risita ligera, comentario dejado caer. A ver si esto lo ve Ignatius y me quita algo de trabajo… Ella, ni me mira. Ha cogido la tarjeta que estaba insertada en mi brazo (un lector en el brazo, qué fuerte) y está mirando los datos que contiene.

- No te esfuerces. Aquí no hay vigilancia.

¿¿Qué??

- Pero…

- Hay vigilancia en todo el edificio, pero en esta sala la he anulado. Esta sesión es entre tú y yo, y no tiene por qué enterarse nadie más. Tampoco tengo por costumbre compartir con los jefes de mis pacientes datos de las sesiones. Ni les interesa; yo vengo a encargarme de lo que ellos no entienden.

Vale, ahora sí que me da miedo. Pero no lo voy a demostrar, faltaría más.

- En cualquier caso, no hablaré mal de mi jefe, por lo que pueda pasar. – risita ligera de nuevo. Mierda, esta vez me ha salido más nerviosa que antes. Ella sonríe un poco, y al fin me mira.

- Estaba intentando relajarte. La conversación la grabo solamente yo, para estudiar luego tu caso en más profundidad. ¿Te parece bien, o prefieres que no lo haga?

Seguro que sabe kung fu o ninjitsu, o el arte marcial ése de Bruce Lee, que lo practicaban mujeres al principio. Seguro.

- Sí, sí, me parece perfecto.

- Bien. Bueno, recordarás todos los tests que te hicimos antes de instalarte el lector, para determinar qué tarjeta sería la mejor dadas tus cualidades…

Mieeerda, ¿a que los tengo que repetir?. Seguro. Una puta hora haciendo tests. Lo sabía, es que lo sabía.

- … bueno, pues eso dio unos resultados bastante interesantes. Y los datos recogidos por la tarjeta confirman algunas cosas, pero antes me gustaría hacerte una pequeña revisión escrita. Si no puedes contestar, no lo hagas, pero es importante que seas lo más sincero posible.

¿Eh? ¿Nada de tests? ¿Resultados interesantes? ¿Ese cacharro recoge datos? Pensaba que sólo emitía… yo qué sé, ganas de trabajar o algo.

- Ehm… sí, claro.

Bueno, pues aquí estoy, solo en el despacho de la loca ésta, rellenando las preguntas más raras que me han hecho en un trabajo en mi vida. Música, cine, danza, teatro, literatura, cómics… Todas sobre mi opinión personal en cada campo y, a ser posible, razonada. Como si importara algo de esto en un puesto administrativo, que son todos ovejas. Bueno, al menos esta mujer no me está haciendo la entrevista de trabajo. Espero que mis jefes no se enteren de que me despisto con tantos “elementos superfluos”…

Ella vuelve, se lo entrego, y lo lee despacio. Pregunta algunas cosas (”¿Cómo conociste a Fred Brown?” “¿Has ido a algún concierto de Muse? ¿Te gustó?”), y yo contesto como puedo (”Un amigo me lo recomendó.” “Fui a uno, y fue brutal.”). Yo no le veo sentido, pero parece que ella sí. Quiero decir, es la primera persona del trabajo que me pregunta si sé lo que es el Festival de Sitges. A nadie más parece importarle eso. De hecho, la frase correcta sería que nadie más parece ver que eso es importante. Al fin, acaba de leer.

- Bueno, Alfonso, en vista de que esto confirma mi teoría, tengo algo que decirte. Esta tarjeta, la DX-R4, es una tarjeta full duplex. A la vez que transmite órdenes a bajo nivel a tu cerebro, recibe las respuestas y las mapea en un fichero. ¿Me sigues?

No.

- Sí.

- En tu caso, las medidas previas dieron unas condiciones que merecían un estudio posterior para analizar qué tarjeta te vendría bien exactamente, ya que era muy probable que necesitaras una programada a medida.

Cielos, qué especial me siento, me van a manipular personalizadamente.

- Ahá.

- Para ir pavimentando un poco el camino de la nueva tarjeta, y adaptando tu cuerpo a la segregación de compuestos químicos sin una entrada real y física fuera, en su día programamos la tarjeta que se te iba a insertar para conseguir un nivel de relajación y sangre fría digno de un ninja.

Puesss… igual pusiste un uno en vez de un cero, porque yo sigo igual de histérico que en la beca.

- Señorita… – Úrsula Ravenwood, vaya nombrecito que tiene la mujer. Tres a uno a que no es de verdad.

- Úrsula.

- Úrsula, yo no me he notado mucho más tranquilo este tiempo… Hombre, puede ser porque he estado haciendo más trabajo del saludablemente recomendable, pero…

- Esta tarjeta mantiene calmados a soldados que desactivan bombas. Además, hemos probado esta programación con otras personas que también entraron hace tres meses, y ellos nunca llegan tarde, siempre duermen bien, dejaron de ir al cine y sólo hablan de trabajo, tanto en sus horas de trabajo como en su tiempo libre. No podemos hacer que tengan ganas de trabajar, pero normalmente eso es el siguiente paso lógico.

- Eso es horrible… – ¡¡qué fuerte!! ¡Es ella! ¡La creadora de los zombis de la empresa es ella!

- Sí, lo es. Por eso hago una revisión pronto, y reprogramo las tarjetas para que vuelvan a tener una vida social normal. Las adapto un poco a cada persona, realmente. No debería hacerlo, porque tengo órdenes estrictas de dejar los niveles… Bueno, pero ése no es el caso. El caso es que contigo no funciona.

A tomar por culo.

- ¿Cómo que no funciona?

- Tu cerebro no ha cambiado. No ha cedido a las presiones de las ondas de la tarjeta y, de hecho, ha intentado adaptarlas. Esto ha provocado los dolores de cabeza que has tenido estos días.

- Ehm… creo que no te sigo.

- Eres fuerte. Tus aficiones son actividades creativas, y eso fortifica el cerebro ante cambios externos. Puedes moldearte, pero para eso tienes que querer hacerlo. Y la tarjeta funciona sin pedirte permiso, por lo que el cerebro se niega a recibir esas órdenes.

- Entonces, si la tarjeta no funciona, ¿me quedo sin trabajo? – vaya, se ríe ante la ocurrencia. Buena señal.

- En absoluto. Pero ahora tienes que tomar una decisión. Puedes quedarte con la tarjeta que tienes ahora, ir a terapia para que tu cerebro sea más receptivo a sus señales, y conseguir que tu trabajo sea mucho más fácil. O puedo ponerte una de prueba, que centre toda la energía en una sola cosa, como que tu estado natural sea más relajado de lo que es ahora. Esto hará tu jornada laboral más cuesta arriba, ya que tus compañeros tienen estado de ánimo y predisposición ya establecidos. ¿Qué eliges?

Salgo un poco mareado. He firmado una cláusula de privacidad, para no reproducir nada de lo que se ha dicho en el despacho. Me ha dicho que podía pensármelo unos días si quería, pero no me ha hecho falta. Aún así, me ha dado una tarjeta de visita. No pone su nombre, sólo una palabra en medio, blanco sobre negro: D4rk0Studio. Por detrás tiene un número de teléfono. Llego a mi puesto, y pienso en meterla en el cajón con el resto de tonterías que no sé dónde poner. Mejor no; la meto en la cartera. Por si acaso.

- Hey man, ¿qué tal ha ido?

Diviso a Dani entre las pilas de cajas con expedientes.

- Nada, bien. Había un problema con mi tarjeta, por eso tenía los dolores de cabeza. Me la han cambiado.

- ¿Y qué tal ahora?

- Ya me siento mejor. – Mucho mejor.

In the middle of the night

Escrito en la categoría Rebelión de la máquinas

4 de Septiembre del 2009

DISCLAIMER:
1) esta entrada es parte de algo más grande. Etiquetas, categorías… naveguen sin miedo.
2) no toda la información está aquí. Hay una pieza más, de momento, en otra parte. Busquen, busquen.

——

- Vale, vamos a ver. Estás diciendo que esta chica apareció anoche, a las dos y media de la mañana.

- ¡Sí! Estaba viendo escenas sueltas de Perdidos, y llamó.

- ¿De Perdidos? ¿En serio? ¿Cuáles?

- Puesss… cuando ella llegó estaba viendo el principio de la segunda temporada.

- ¡Ooohhh, es brutal esa escena! Maaaaaaake your own kind of muuuusic…

- Me encanta, llevo todo el día con la canción en la cabeza. El caso es que llamó al timbre. Lo tuvisteis que oír.

- Pues la verdad es que no… estaríamos con los cascos, para variar.

- Llamó, y yo me asusté un poco, porque a esas horas, ya me dirás. Puse el vídeo y la vi medio llorando, asustadísima, mirando a todas partes. ¿Y qué iba a hacer?

- ¿Pero seguro que estaba sola?

- Mira que si se ha metido en algún lío y te quiere enmarronar…

- Que no, que es una de las chicas del barrio de aquí al lado. La conozco desde que tenía la consulta. Es adoptada, y sus padres empezaron a traerla con quince años, por un problema con el lector. Luego, cuando me cerraron la consulta, seguí manteniendo el contacto con los pacientes que tenía. Ha venido alguna vez a casa, pero no pensaba que sabría llegar…

- Pues se acordó bastante bien.

- Venga, seguimos. Entró, ¿y entonces? ¿Qué le pasaba?

- Estaba muerta de miedo, en serio. Tartamudeaba mucho y había estado llorando. Le di un vaso de agua para que se tranquilizara un poco, y luego intenté quitarle la chaqueta. Se asustó aún más, y me dijo que tenía frío y que no se la quitara.

- Hum… qué turbio…

- Lo mismo iba muy fresca y no quería que se lo contaras a sus padres.

- O se había hecho un tatuaje chungo.

- O su novio le había pegado, por ir tan fresca, y tenía marcas y le daba vergüenza.

- O se había emborrachado tanto que se había vomitado encima. ¿Olía a alcohol? ¿O a pota?

- Ya sé! Se había emborrachado y sus amigos se habían aprovechado de ella y la habían dejado por ahí! Por fresca!

- Que no, a ver, dejadme que os cuente. Intenté hablar de otras cosas, así sin importancia, para que se relajara y se animara a contarme. Y de repente, estalló y me contó todo: que había sido todo muy raro, que se había acostado en su cama y de repente se había despertado en medio de la calle, tirada en el suelo…

- Lo que te digo, los amigos.

- … y que cuando se levantó, tenía sangre en la camiseta, pero que no era suya porque ella no tenía heridas ni nada.

- ¿¿Sangre??

- Hum… ¿De quién era? ¿Te lo dijo?

- No, pero…

- Igual se lió a leches en sueños… uuhhh, cómo mola, ya tengo un nombre: ¡Sleeping Ninja! ¡¡Kiaaa!!

- Uh, ¿te imaginas? Al día siguiente se levanta y dice: “Vaya, como que me duele el canto de la mano, igual me he dado con la mesilla”… ehm… sigue, por favor.

- Hmpf… pues eso, que empezó a correr sin saber ni dónde estaba, y llegó aquí… me dijo que no podía ir a su casa, que qué iba a pensar su madre… el padre murió, y la madre la protege un poco de más, porque dice que el barrio es muy malo y ella es muy guapa, y tiene miedo de que le pase cualquier cosa.

- Pues debería dejar de tenerlo, tiene una hija ninja.

- Desde luego, parece que se sabe proteger bien solita.

- ¡Pero ella no se acordaba de nada! Esto es muy raro. No sé, el caso es que le dije que se quedara a dormir, le di un sedante y la dejé en mi cuarto. La dejé monitorizada, para ver si tenía sueños violentos o algo. Estuve un rato despierta, igual una hora más, pero se me cerraban los ojos y me he quedado dormida en el sofá. El caso es que esta mañana ella ya no estaba.

- No habrá querido despertarte, yo qué sé.

- Eso he pensado yo, hasta que me ha dado por revisar el resultado del monitor. Mirad.

- Vale, esto es normal…

- Esto también… aquí entra en REM… hum… ¿qué es esto?

- Ni idea.

- Esto no debería estar aquí. Es como… he visto esto antes, pero no me acuerdo dónde…

- Yo también… lo vimos hace mucho, como a principios de año… no era cuando estábamos con lo de NanoCards?

- Yo creo que sí, pero si es eso, lo tenemos un poco chungo.

- Qué lectores? Qué pasa?

- Pues que este escalón de aquí lo hemos visto en los escáneres de militares, cuando estuvimos haciendo las pruebas para el nuevo lector de NanoCards. Aquí la tarjeta toma parcialmente el control, enviando órdenes al cerebro para que segregue adrenalina y otras cosas…

- Un café en vena.

- … y así pueden estar dormidos tan ricamente en un momento, y en cuatro décimas de segundo despiertos y apuntando. Tardan menos en despertarse que en girarse si el enemigo está detrás.

- Pero esta chica tiene veinte años, y está estudiando Historia del Arte. No puede tener una NanoCard.

- No, no puede.

- Esto es mejor.

- Qué?

- Tarda una décima y pico en reaccionar. No sé lo que es, pero le ha tenido que costar una pasta.

- ¿Por qué gastarte una pasta cuando no te va a servir de nada? Es estudiante de arte, chicos.

- Pero lo mejor no es eso. Mira… el escalón fue treinta y cinco minutos después de que la dejaras sola en el cuarto.

- La dejé acostada, estaba muerta de sueño, y más después del sedante.

- Pues el sedante hizo poco, porque después del escalón está quince minutos más despierta, y luego se desconecta.

- Estaba esperando a que te durmieras. Y nosotros con los cascos. Vaya tela.

- No sé. Qué opináis?

- Pff…. puesss… que vas a tener que buscar a alguien que sepa mejor que nosotros lo que es el escalón ése.

- Sí, porque me parece algo rarísimo.

- Hum… vale. Hoy me toca ir al centro, así que después podría… Creo que ya sé a quién preguntar.


Etiquetas: ,
Entradas más antiguas » 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Blog realizado por D4Rk0studio