El Japonés Masahiro Mori describió la teoría del valle inquietante o teoría del valle inexplicable en 1970. Esta teoría, como casi todas sobre las que voy a hablar, tiene sus defensores y sus detractores. En este caso concreto, las críticas vienen dadas debido a que no se fundamenta en nada comprobable científicamente, sino más bien en experiencias extraídas.
Y ya es hora de explicar de qué trata esta teoría, así que vamos allá. Esta teoría dice que la respuesta emocional de un ser humano hacia una máquina hecha en apariencia y comportamiento similar al humano, incrementará positivamente hasta alcanzar un punto (el valle inquietante) en el que la respuesta emocional se vuelve de repente muy repulsiva. Lo que viene a decir que un robot con forma humanoide parece gracioso y amigable, en tanto que parezca humano, pero cuando su apariencia es casi humana, cuando casi cuesta diferenciarlo, provoca una repulsión inconsciente en el propio ser humano que lo observa.
Aquí va una gráfica bastante ilustrativa…
Y un ejemplo de a qué se refiere esto. Observad la sensación que percibís cuando la cámara se encuentra alejada, y la que percibís cuando se acerca repentinamente:
A mí desde luego me parece un poco inquietante. ¿Y a vosotros?
Fuente de la imagen: Wikipedia

