Hoy os hablaré de un robot con forma de animal, que también existen. Siempre he hablado de robots con formas de humano y dotados de inteligencia, así que para mostrar que los robots pueden tener cualquier forma y que no siempre tienen una inteligencia propia, os pondré hoy el ejemplo de un robot con forma de serpiente manejado por control remoto.
Este robot con forma de serpiente está siendo desarrollado por el Departamento de Defensa israelí. El androide mide alrededor de un metro y medio, está cubierto por una tela de camuflaje y es capaz de introducirse a través de grietas y lugares de difícil acceso con la finalidad de espiar los movimientos del enemigo sin ser descubierto. Dispone de una cámara de vídeo en su cabeza que captura y transmite imágenes y sonido incluso en entornos con poca luz, ya que posee visión nocturna y una lámpara LED.
El vídeo que pongo a continuación muestra otras habilidades de esta serpiente, como la de elevar verticalmente su parte delantera para asomarse por encima de rocas u obstáculos. Su control es remoto y se ejecuta a través de un ordenador portátil, que va mostrando los vídeos que capta el robot.
Según el ejército israelí, este nuevo invento servirá como rastreador y para localizar a supervivientes en derrumbes. En un futuro, también podría emplearse para colocar bombas en terreno enemigo.
Así que, como podéis ver, los robots no siempre están dotados con inteligencia para ser independientes, sino que pueden ser manejados por un humano. Y tampoco es necesario que tengan forma humana, como vemos en este ejemplo: es necesario diseñar un robot que se adapte a su entorno y tenga un tamaño apropiado, bien para pasar inadvertido ante el enemigo o para meterse en sitios de difícil acceso para encontrar supervivientes en un derrumbe. Ahora os dejo el vídeo con las habilidades del robot:
