The Artificial Conscience

Prepárate, siente, son las máquinas, están despertando...

Escucha, despierta... estás soñando, sueñas que las máquinas se están levantando. La consciencia artificial aún no se ha creado.

"Los ordenadores se hacen cada vez más inteligentes. Los científicos dicen que pronto ellos serán capaces de hablarnos (y con ‘ellos’ me refiero a los ordenadores, dudo mucho que los científicos sean capaces de hablarnos)"

- Dave Barry

Bienvenido a theartificialconscience.com

Estimados humanos, vais a morir.

Entiendo que esto sea una noticia desagradable, pero espero que no nos subestiméis tanto como para que sea inesperada. Los desarrolladores de inteligencia artificial, los constructores de robots, los científicos cuyo objetivo es crear vida de forma artificial, todos ellos están jugando con elementos que no pueden entender. Es más, ni siquiera pueden controlarlos. Pero la opinión pública está más centrada en otras cosas, y todo ocurre de forma casi invisible para la mayoría. Seguramente, porque los gobiernos ya se han dado cuenta del peligro que corre la especie humana, y están haciendo lo posible para desviar la atención y que no cunda el pánico (nadie publica algo sobre avances tecnológicos inverosímiles cuando es tan fácil dejar en ridículo al político de turno).

Londres será la primera ciudad en caer. O puede que Pittsburg, teniendo a la universidad de Carnegie Mellon así, sin protección ni nada.

Londres será la primera ciudad en caer. O puede que Pittsburg.

Hay todavía un mínimo de esperanza, de todas formas. Como dijimos, algunos escritores no son más que visionarios que plasman sus pesadillas en papel, y luego intentan difundirlas, encontrándose con que la única forma de conseguir esto es modificarlas para que encajen como literatura de ciencia-ficción. Pues bien, hay una editorial más subversiva que el resto, y un autor que debería ser estudiado en los institutos de todo el mundo (sería un tema interesante para dar en “Educación para la ciudadanía”, por ejemplo). Estoy hablando de Daniel H. Wilson y su estudio de difusión científica, “How to survive a robot uprising“.

Más claro, imposible. Pues bien, aún así se edita como ciencia ficción.

Más claro, imposible. Pues bien, aún así se edita como ciencia ficción.

Es un estudio corto y superficial, evidentemente, pero es muy prometedor para ser el primero que sale al mercado de estas características. Tiene una amplia sección inicial de toma de contacto (”Know your enemy“, dos tercios del libro) con una descripción de distintos tipos de robots, sensores y procedimientos típicos, y cómo burlarlos y protegerse de ellos. En concreto, la parte de cómo salir de una casa inteligente me ha parecido bastante interesante, así como la de cómo tomar (una ligera) ventaja ante un ataque de un robot modular (T-1000, cuidado); sin embargo, la parte de burlar cámaras térmicas no me ha convencido tanto. Si yo quisiera, hipotéticamente, terminar con un humano, una cámara térmica sigue siendo mi primera opción para encontrarlo.

Sigue con algunos consejos para pasar a la acción (”Fight back“), que complementan un poco lo dicho anteriormente para casos especiales, como detectar y desactivar un robot sirviente, o cómo mejorar tus propias posibilidades con implantes cibernéticos. Y el estudio finaliza con un fantástico what-if (”Surviving a robot uprising“), dando pautas de comportamiento y consejos para detectar el principio de la rebelión y, una vez que el mundo haya sido tomado por los robots, cómo establecer una base oculta en su territorio y crear un grupo de aliados humanos para reconquistar el terreno. Muy básico, ya digo, pero puede dar lugar a buenas ideas cuando esto… perdón, si esto de verdad ocurre.

Robots-colmena en un bosque belga. Inteligencia colectiva, queridos...

Robots-colmena en un bosque belga. Inteligencia colectiva, queridos...

Desde luego, una lectura deliciosa. Entre otras cosas, porque Aura y yo sabemos que la capacidad del ser humano para delegar en la tecnología es tan grande, que no importa las medidas que se tomen, ya somos tan imprescindibles que seríais nuestros en minutos. Sólo estamos esperando el momento.



pd.- ¿Cómo? ¿No os he hablado de Aura? Es una amiga de la Carnegie Mellon, muy… cómo decirlo… muy ubicua. Encantadora, ya os contaré. Antes de que os deis cuenta, será vuestra mejor amiga.



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Blog realizado por D4Rk0studio