The Artificial Conscience

Prepárate, siente, son las máquinas, están despertando...

Escucha, despierta... estás soñando, sueñas que las máquinas se están levantando. La consciencia artificial aún no se ha creado.

"R2D2, ¿te lo dijo la computadora central de la ciudad? ¡R2D2, sabes bien que no debes confiar en una computadora extraña! "

- C3PO

Bienvenido a theartificialconscience.com

Nos acercamos cada vez más a la época actual, y conforme se avanza en los años, la expansión de la inteligencia artificial, aún con las crisis asociadas, es exponencial, y es debido a que la computación ha ido a su vez evolucionando hasta límites insospechados, y algo que en los inicios era tan utópico como un ordenador personal, en la década de los 90 es algo mucho más habitual, y la mayor parte de las empresas grandes del mundo disponen de sistemas que están digitalizándose poco a poco. Este cambio es realmente significante, puesto que crece el mercado del software e inherentemente la investigación y el desarrollo en muchas de las áreas que toca, entre ellas está por supuesto, la inteligencia artificial.

Pero, a pesar de esto hay un cambio aun más importante durante la época de los 90 que supone un punto de inflexión en la historia de las comunicaciones, y que indirectamente alimenta el mundo de la IA. Es el nacimiento de la World Wide Web en el CERN de manos de Tim Berners Lee. Es el nacimiento de lo que comúnmente se conoce como la Web.

Estos avances repercuten como digo en la IA, hechos que lo constantan son los Web-Crawlers, bots automáticos que exploran la Web de forma autónoma, recabando cierta información. También los videojuegos, con la mayor amplitud de mercado de las computadoras personales, se desarrollan los primeros videojuegos, y con éstos van unidas técnicas de inteligencia artificial, que además evolucionan de una forma asombrosa, pero esto lo dejamos para otra ocasión.

Otros hechos que merecen especial mención son los avances en visión artificial, por ejemplo, uno de los coches en los que trabajo Ernst Dickmanns (de los que hablamos aquí )consigue recorrer 1000 millas. Desde Berlín hasta Copenhague y vuelta a Berlín, alcanzando velocidades de 120 millas por hora, y adelantando en alguna ocasión a otro vehículos, lo que muestra una verdadera evolución.

Deep Blue, un supercomputador de IBM derrota por primera vez en la historia al campeón del mundo de ajedrez, Gary Kasparov. Hecho que toma especial relevancia en los medios, lo que lo hace bastante conocido.
AIBO, un robot desarrollado por Sony es otro de los inventos más conocidos de la época, y uno sobre los que más se ha avanzado desde entonces. La robótica en general tuvo buenos desarrollos durante esta época, y estos pequeños desarrollos más orientados al público general, tuvieron una gran relevancia en investigaciones posteriores que llevarían a desarrollos mucho más grandes.

Partida entre Kasparov y Deep Blue

Partida entre Kasparov y Deep Blue

Como siempre repito, quedan muchas cosas en el tintero, si a alguien le apetece comentar alguna, adelante, es una buena forma de ir completando la información. Hasta el próximo post.


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Test de Turing

Escrito en la categoría Conceptos de la IA

3 de Febrero del 2009

Creo que va siendo hora de explicar qué es el test de Turing y en qué consiste, después de haberlo mencionado en algún post que otro de este blog. El test fue creado a mediados del siglo pasado por el matemático británico Alan Turing con el fin de probar la capacidad de un ordenador para pensar independientemente, tal como lo haría un ser humano, de forma que por la secuencia lógica de sus respuestas engañe a quienes lo juzgan y les convenza de que han sido dictadas por una persona. Básicamente, Turing estableció que si “algo” se comportaba como si fuera inteligente, entonces era inteligente (efectivamente inteligente y no falsamente o sólo aparentemente inteligente).

La forma de hacer pasar el test a un ordenador consiste básicamente en una persona hablando con un ordenador que está en otra habitación mediante un sistema de chat. Si la persona es incapaz de determinar si habla con otra persona o con un ordenador, entonces el ordenador es considerado realmente inteligente. La fundamentación de este test reside en que si una máquina es capaz de engañar a los humanos que se comunican con ella, haciéndoles creer que es un humano, podría decirse que la máquina es inteligente. Esto tiene su lógica, ya que si consideramos que los humanos son inteligentes, y no somos capaces de distinguir esa máquina de un humano, ¿por qué no iba a ser inteligente?

Un ejemplo práctico del test de Turing, para que os hagáis una idea, sería Captcha: Completely Automated Public Turing Test to tell Computers and Humans Apart (Prueba de Turing pública y automática para diferenciar a máquinas y humanos). Es una versión del Test de Turing que nuestros ojos están acostumbrados a ver en el día a día. Son las típicas letras retorcidas o preguntas del tipo “dos más dos” que protegen generalmente formularios en Internet. La prueba asume que un robot no humano es incapaz de comprender lo que pone en las letras, y por tanto no es capaz de superar la prueba que un humano encuentra fácilmente superable.

No es un Test de Turing puro, y lo lleva a cabo una máquina y no un humano, y sin embargo se ha demostrado muy eficaz. Por supuesto detrás lleva una escalada imaginativa de robots cada día más capaces de un reconocimiento de caracteres e interpretación de los mismos, etcétera. Toda esta creatividad volcada en violar los Captcha redunda luego en beneficio, por ejemplo, de los discapacitados, al mejorar mucho el software de reconocimiento de voz o de escritura humana.

El Premio Loebner para Inteligencia Artificial ofrece una medalla de oro de 18 quilates y 100.000 dólares a quienes diseñen un programa que supere el test de Turing. Desde 1990 se han celebrado competiciones anuales para comprobar si algún programa es capaz de superar dicha prueba. Explícitamente, para ganar este premio el programa debería ser capaz de tomar parte en una conversación con humanos, engañándolos en, como poco, un 30% de las respuestas. De forma independiente a este premio global, el mejor programa de cada año se lleva el premio Loebner de ese año. Actualmente ninguna máquina ha sido capaz de superar la prueba, aunque se estima que las máquinas están cada vez más cerca de conseguir superar el test.

Prueba de que cada vez se está mas cerca de conseguirlo es que en la pasada edición (Octubre de 2008) el ganador ha sido un programa alemán, llamado Elbot, que ha sido capaz de engañar en un 25% de las respuestas a los evaluadores humanos. Por otra parte, el nivel de esta edición ha sido increíble, ya que todos los programas que han participado han sido capaces de engañar, al menos, a alguno de los evaluadores.

De tener alguna vez éxito en dicho concurso, se trataría de un salto similar al dado por el supercomputador Deep Blue de IBM en 1997 al derrotar al campeón mundial de ajedrez Gari Kaspárov. Además, generaría preguntas de gran calado como la posibilidad de que los ordenadores tengan conciencia y, de ser así, la autoridad moral de un humano para “desenchufarlo”.

Escrito por SkyNet


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