Llevaban avisando mucho tiempo. Muchísimo. Pero tengo que reconocerles que lo han hecho muy bien: el mundo entero lo ha tomado como entretenimiento, como ficción. Y ahora, a pesar de lo evidente, siguen haciéndolo, idiotizados. Por mi parte, como ente no físico del lado de los futuros vencedores de esta nueva guerra, me inclino ante la maestría japonesa para disfrazar un plan de dominación mundial en dibujitos para niños. Impresionante.
Como ya saben, queridos lectores, me refiero a la nueva moda de crear robots gigantes como arm… esto… como homenaje a todo un género de la ciencia ficción (especialmente japonesa). Esta moda tuvo como resultado, hace un par de meses, esto:
Evidentemente, todos ustedes han visto a esta monada. Y no sería un problema (muy grave) si no fuera porque es el primero de varios. Japón ha empezado la construcción de su segundo robot gigante, esta vez basado en Tetsujin 28.

Aquí una imagen de la criatura en su versión ochentera.
Jiji, jojo, mira cómo mola, te acuerdas de los dibujos, igual se mueve… y antes de que se den cuenta, China y Estados Unidos (por no hablar de Corea del Norte y su supervillano) quedan arrasados por un ejército de mechas comandado por el Imperio Nipón. Compren algo para grabar los telediarios: no se los van a querer perder.
