Definiendo la inteligencia: Teoría triárquica de la inteligencia (Parte I)
Escrito en la categoría Actualidad, Conceptos de la IA
11 de Agosto del 2009
La teoría triárquica de la inteligencia fue definida a finales de los 80 por Robert J. Sternberg, un famoso investigador que ha dedicado mucho tiempo a la investigación de la inteligencia. Esta teoría nació como protesta de la mediciones psicométricas que se realizaban para calcular el grado de inteligencia. Sternberg define la inteligencia como una actividad mental dirigida con el propósito de adaptación a, selección de o conformación de, entornos del mundo real relevantes en la vida de uno mismo, haciendo referencia a la adaptación del individuo a los cambios y a su asimilación.
Al igual que en la teoría de las inteligencias múltiples, Sternberg, realiza una división de los tipos de inteligencia, pero en este caso interdependientes, y no existen los unos sin los otros. Además se intenta presentar un modelo conceptual que permite asimilar la teoría y abarcar otros tipos de inteligencia. La inteligencia se divide en tres tipos (analítica, creativa y práctica), y cada uno de estos tipos está ligado a una subteoría.
- Subteoría componencial relacionada con la inteligencia analítica.
Esta subteoría se relaciona con la capacidad analítica. Esta capacidad es la que nos permite separa problemas y ver soluciones no evidentes, pero no es capaz de generar ideas nuevas. Con ella podemos solucionar un problema con las herramientas ya conocidas. Los componentes no tiene la capacidad de crear información, sólo pueden procesarla, adaptarla o combinarla; por ello, las personas que sólo desarrollan esta capacidad carecen de inventiva.Para Sternberg el funcionamiento de la mente es a través de los componentes. Estas unidades básicas de la inteligencia pueden ser de tres tipos:
- Metacomponentes. Son los procesos ejecutivos usados para la resolución de problemas o toma de decisiones, que implican el uso de la mayoría de nuestra capacidad cognitiva. Estos procesos se identifican muchas veces con la voz de nuestra consciencia, es decir la voz interior que razona, controla y dicta las acciones que se realizan. Por eso muchas veces al metacomponente se lo conoce como homúnculo, es decir, una persona ficticia (Si esa persona tiene a su vez una voz interior, estaríamos frente a una recursión infinita).
- Componentes de rendimiento. Son los procesos que llevan a cabo las acciones que dictan los metacomponentes. Estos son los procesos básicos que permiten que realicemos tareas.
- Componente de adquisición de conocimiento. Estos se utilizan para la obtención de la nueva información y permiten seleccionar la información importante de la irrelevante. También nos permiten relacionar esta información y combinarla para extraer nuevas conclusiones.
- Subteoría experiencial relacionada con la inteligencia creativa.
En esta subteoría aparece otro concepto: la experiencia. Este es un indicador de cómo de bien se realizan las tareas, y la interfaz de entrada a la hora de crear información. Cuando nos enfrentamos a una situación novedosa, nuestros componentes por sí solos no pueden enfrentarse a ésta. Por tanto, a través de la experiencia se puede obtener la información necesaria para solventar la situación; en este caso, la experiencia funciona como creadora de información, o también se puede decir como creadora de ideas. En cambio, cuando realizamos una tarea múltiples veces no necesitamos nuevas ideas para actuar en esa situación, y sin embargo, la experiencia nos da información sobre los resultados de nuestras acciones; de esa manera se puede mejorar el proceso y automatizarlo, para que se requiera menos uso de nuestra capacidad mental. Muchas veces esta automatización permite ejecutar otras tareas en paralelo.
Esta subteoría se relaciona con la capacidad creativa. La experiencia desarrolla esta capacidad, que permite la creación de nuevas ideas, utilizar la intuición o destacar en el arte.
- Subteoría práctica relacionada con la inteligencia contextual.
La capacidad del individuo para encajar en el ambiente y enfrentarse a situaciones cotidianas se llama capacidad práctica. Es la que permite utilizar la capacidad creativa y analítica en situaciones diarias, y aprovechar el contexto y su cambios para mejorar nuestra capacidades.Esta última subteoría permite al individuo ajustarse a un contexto. Esta relación esta muy ligada con relaciones sociales e interpersonales. Para conseguir este ajuste se hace uso de tres procesos:
- La adaptación.Este proceso consiste en realizar cambios en uno mismo para adaptarse a una nueva situación. Por ejemplo, utilizar un registro diferente cuando se habla con personas de mayor edad o usar ropa adecuada en determinadas condiciones climáticas.
- La conformación. Consiste en adaptar el entorno para que encaje en tus necesidades y poder optimizar tu procesos. Por ejemplo, situarte en una posición elevada para ampliar tu cobertura visual o madrugar para que te dé tiempo a realizar todas tus tareas.
- La selección. Este proceso permite cambiar el ambiente o el contexto por otro que en ese momento se considera más idóneo. Por ejemplo, pedir a tus amigos que vayan a cenar a tu casa, o cambiar de tema de conversación para evitar confrontaciones.
En este post, he intentado explicar a grandes rasgos lo que es la teoría triárquica de la inteligencia. En el siguiente extraeremos conclusiones, veremos por qué esta teoría es una crítica a los test actuales que miden la inteligencia, y veremos cómo se podría emular artificialmente este modelo. Hasta el próximo post.
